¿De qué lado se debe dormir? Beneficios y recomendaciones para un mejor descanso

Dormir bien no es solo cerrar los ojos y esperar que llegue el sueño. Es un pequeño ritual diario que impacta en la manera en que vivimos, pensamos y sentimos. 

La posición en la que dormimos y la almohada que elegimos pueden hacer una gran diferencia en la calidad del descanso. Una pregunta frecuente es: ¿de qué lado es mejor dormir? La respuesta no es igual para todas las personas, pero sí hay recomendaciones generales que pueden ayudarnos a descansar mejor y despertar con el cuerpo relajado. ¡Seguí leyendo sobre este tema en Arredo!

Dormir del lado izquierdo: una posición con beneficios

Muchas investigaciones señalan que dormir del lado izquierdo suele ser la posición más beneficiosa para la mayoría de las personas. ¿Por qué?

  • Mejora la circulación sanguínea. Esta posición favorece el retorno de la sangre al corazón, especialmente útil durante el embarazo o si se tiene tendencia a retención de líquidos.
  • Favorece la digestión. Los órganos del sistema digestivo trabajan mejor cuando dormimos de este lado, lo que puede ayudar a reducir la acidez y la sensación de pesadez nocturna.
  • Puede aliviar ronquidos y ayudar en la respiración. Mantener la vía aérea más liberada mejora la ventilación y contribuye a un sueño más profundo y continuo.

Mientras que, dormir del lado izquierdo puede no ser ideal para todas las personas, pero es una buena referencia si queremos favorecer la digestión y la circulación.

No todas las personas pueden dormir del mismo lado.

Dormir del lado derecho: también puede ser una opción

Quienes sienten molestias al dormir del lado izquierdo o tienen ciertos tipos de acidez intensa pueden sentirse mejor durmiendo del lado derecho. Esta posición:

  • Puede resultar más cómoda para algunas personas.
  • Ayuda a quienes necesitan alternar de lado por dolores musculares o hábitos de postura.

Lo importante es escuchar al cuerpo y observar cómo nos levantamos: si nos despertamos con la espalda tensa o el cuello rígido, quizá la postura o la almohada no están ayudando.

Entonces, ¿qué posición conviene evitar?

La posición boca abajo es la que más suele generar tensiones. Al apoyar el cuerpo sobre el pecho, la columna se arquea y el cuello se fuerza hacia un lado. Esto puede producir:

  • Dolor cervical
  • Tensión en la mandíbula
  • Sensación de “cansancio” al despertar

Si dormís boca abajo por costumbre, no hace falta cambiarlo de un día para el otro. Podés comenzar incorporando una almohada baja y, poco a poco, entrenar el cuerpo a girar hacia un costado.

Este artículo puede ser de tu interés: ¿Cuál es la mejor almohada para la cervical?

La almohada: la compañera del descanso

La posición al dormir funciona junto con algo clave: la elección de la almohada. Una buena almohada sostiene la cabeza y el cuello de forma natural, manteniendo la columna alineada.

Algunas recomendaciones:

  • Si dormís de costado: buscá una almohada de mayor firmeza y altura, para que el cuello no quede inclinado hacia abajo.
  • Si dormís boca arriba: una almohada media suele ser la ideal, para acompañar la curvatura natural del cuello.
    Si dormís boca abajo: lo mejor es una almohada baja y suave, que no genere tensión en la cervical.

¿De qué lado se debe dormir? Un pequeño gesto diario

Encontrar la mejor posición para dormir no tiene que ser una tarea difícil. Escuchá tu cuerpo, probá de a poco nuevos hábitos y elegí una almohada que acompañe tu postura. Dormir bien es una forma de cuidar tu bienestar todos los días.

En Arredo podés encontrar almohadas con distintos niveles de firmeza, materiales y tecnologías pensadas para acompañar cada tipo de descanso. La clave está en elegir la que te haga sentir sostenido, cómodo y relajado.

¿Qué tener en cuenta al elegir la primera almohada para niños?

Elegir la primera almohada para niños puede parecer un detalle pequeño, pero es mucho más que eso: es parte de cómo se crea un espacio cómodo para dormir. Una almohada adecuada acompaña la postura, brinda suavidad y hace que cada noche sea un momento más placentero.

Por eso, vale la pena saber qué buscar y cómo elegirla según la edad, la postura y los materiales recomendados. ¡Seguí leyendo este artículo de Arredo!

¿Cuándo es momento de la primera almohada?

Una de las dudas más comunes es cuándo introducir la primera almohada. Los especialistas sugieren esperar hasta alrededor del primer año de vida. Antes de eso, puede no ser segura. A partir de los 12 meses, se puede probar con una almohada muy finita y blandita, pensada para apoyar la cabeza sin levantar demasiado el cuello. 

Entre los 2 y 5 años, las almohadas bajas y pequeñas son ideales: acompañan el crecimiento y se adaptan al cuerpo.

Tips que no podés pasar por alto: cómo elegir una almohada para niños

Altura y firmeza: para descansar mejor

La altura y la firmeza importan. Una almohada muy alta puede generar tensión, y una demasiado blanda no da el soporte que hace falta. Lo ideal son almohadas bajas, suaves pero firmes, que permitan que la cabeza se acomode naturalmente y se mantengan cómodas toda la noche.

Materiales que invitan al descanso

El material de la almohada también cuenta. Los rellenos hipoalergénicos, como microfibra ayudan a reducir alergias y son fáciles de mantener limpios. Las fundas de algodón dejan respirar la piel y dan una sensación agradable al tacto. 

Elegí fundas que se puedan lavar: los pequeños accidentes son parte del día a día y mantener la almohada limpia hace que dure más.

Cómo elegir la primera almohada para tu niño.

Adaptada a la forma de dormir

Observar cómo duerme permite elegir la almohada perfecta:

  • Boca arriba: una almohada baja y suave es suficiente para acompañar la postura natural de la cabeza.
  • Boca abajo: algunos niños prefieren dormir boca abajo; en estos casos, lo mejor puede ser una almohada muy finita o no usarla al principio.
  • De lado: una almohada un poco más firme y baja ayuda a mantener la columna alineada y evita molestias.

No te pierdas este artículo: ¿Se pueden lavar almohadas en el lavarropas?

Consejos para el día a día

  • Introducí la almohada de a poco, para que se acostumbre a usarla.
  • Elegí colores, estampados o fundas divertidas que inviten a usarla.
  • Rotala y airearla con frecuencia para mantener su forma. 
  • Lavá la funda regularmente y asegurate de que la almohada esté completamente seca antes de volver a usarla.

La importancia de elegir bien una almohada para niños

Elegir la primera almohada para niños es un paso para crear un rincón de descanso cómodo. Si prestás atención a la altura, la firmeza, los materiales y la postura de sueño, la cama se convierte en un espacio que realmente invita a dormir, relajarse y sentirse bien. Cada detalle ayuda a que la experiencia de dormir sea placentera y se cree una rutina para los niños. 

Elegir materiales de calidad no solo mejora el confort, sino que también prolonga la vida útil de la almohada.Además, en Arredo tenemos una sección exclusiva con Diseños inspirados en los personajes de Disney que podés combinar con sábanas, mantas, toallas y más para decorar la habitación de los más pequeños en cada temporada.